Originarios de Persia (la actual Irán de Ahmadinejad), los parsis llegaron a la India hace poco más de mil años. En poco tiempo, si bien se integraron a sus nuevos vecinos adoptando idioma y costumbres, mantuvieron, incluso hasta el día de hoy, la religión que los aglutina, el zoroastrismo. Esta creencia es muy antigua que ha influenciado a las tres grandes religiones monoteístas mundiales (judaísmo, cristianismo e islamismo) y se basa, fundamentalmente, en el concepto dual de lucha entre, por un lado, el Bien, la Luz, el día y, también por el mismo precio, la vida: Ahura Mazda (nada que ver con lo que sería la unión entre una interjección bien criolla con cierta marca nipona) y por el otro,...(se escuchan abucheos).. el Mal, las Tinieblas, la noche y la muerte: Angra Mainya!.
Hasta acá, todo muy parecido a cualquier religión pero, hete aquí que, gente rara estos muchachos, de ella derivaron un rito muy particular: las dakhmas o torres del silencio. Como buenos zoroastristas que son, para los parsis los cadáveres son elementos impuros ya que han sido poseídos por el malvado Angra. Menudo problema les trae, entonces, dicha creencia. Si los entierran, contaminan la tierra. Si los queman, el fuego (que encima es sagradísimo para ellos). Tampoco la solución es mandarlos a alimentar los peces ya que contaminarían el agua (aunque si uno contempla el Ganges, la verdad que no sé quien impurifica a quien). La solución que encontraron, entonces, fue la de estas dichosas torres donde se exponen los cuerpos desnudos para que se alimenten los buitres y el sol y el viento, aparte de arruinarles la belleza de sus pelos, hagan el resto. Cuando quedan sólo los huesos calcinados, éstos son depositados luego en un osario con cal que se encuentra en el medio de las torres. El rito es sumamente democrático y no hay distinción entre ricos y pobres, campeones de baloncesto o flautistas callejeros, gente alta o gente baja. ¿Raros los parsis pero también sensatos, no?
Ahora bien, aunque la costumbre continúa practicándose en la actualidad, los parsis se encuentran frente a nuevos problemas. La torre del silencio de Bombay (la ciudad con mayor concentración de parsis del mundo por metro cuadrado), por ejemplo y gracias a la creciente urbanización, terminó siendo el centro de la zona más residencial y exclusiva de toda la ciudad: Malabar Hill. Gracias a eso, a las opciones de "vista al mar/parque/río/etc", los edificios altos de Bombay añaden la oferta de "vista a los finados parsis en su último tránsito hacia el más allá". Otro problema, aún más grave, es que a los pobres buitres, principales encargados de la noble tarea, se les ha dado por consumir mucha vaca endrogada con dicoflenac (alias Voltaren), un excelente antiinflamatorio pero, aún mejor, buitricida. Todo esto conduce a los traumatizados parsis a las siguientes posibles soluciones: cambiar de religión, hacer el Concilio Parsitano II para reformarla y suprimir la práctica, implementar criaderos de buitres o bien convencer a los de dos piernas y sin plumas para que se dediquen a esta tarea y dejen de joder al resto de humanos (parsis y no parsis)...
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lunes, 22 de marzo de 2010
martes, 13 de octubre de 2009
Magritte - El castillo de los Pirineos
Uno de mis pintores favoritos es el surrealista belga René Magritte. No tiene el renombre del catalán Dalí aunque si se dan una vuelta por su obra reconocerán más de un póster o imagen ilustrativa de algún power point de esos que envían las madres o la tía Cata con consejos para la vida.
Más allá del placer estético que me producen sus pinturas, encuentro en las obras de Magritte un cáracter perturbador y movilizante, producto de la yuxtaposición de diferentes realidades que entran en un permanente juego semántico. En un cuadro de Dalí, dado su carácter onírico, uno tiene que encontrar el sentido oculto de cada pincelada: ¿Qué simbolizan los relojes derretidos, por ejemplo?. Para ello, uno debe entonces recurrir a Freud y compañía. En cambio, con Magritte no se produce esa dependencia de terceros ya que lo irreal no son los objetos en sí mismos sino su relación (y ésta es evidente para cualquiera). El cuadro que se muestra más abajo me dispara preguntas seguramente comunes a todo aquel que se enfrente con él: ¿qué hace esa roca ahí, suspendida sobre el mar? ¿está suspendida o es que está cayendo o elevándose? ¿Qué hace un castillo en esa roca? Se percibe una tensión no resuelta en el mismo, producto de las múltiples oposiciones presentes: sólido/líquido, estático/dinámico, pesado/ligero. Magritte nos obliga a salir del papel de cómodos espectadores y a involucrarnos con su obra.
Más allá del placer estético que me producen sus pinturas, encuentro en las obras de Magritte un cáracter perturbador y movilizante, producto de la yuxtaposición de diferentes realidades que entran en un permanente juego semántico. En un cuadro de Dalí, dado su carácter onírico, uno tiene que encontrar el sentido oculto de cada pincelada: ¿Qué simbolizan los relojes derretidos, por ejemplo?. Para ello, uno debe entonces recurrir a Freud y compañía. En cambio, con Magritte no se produce esa dependencia de terceros ya que lo irreal no son los objetos en sí mismos sino su relación (y ésta es evidente para cualquiera). El cuadro que se muestra más abajo me dispara preguntas seguramente comunes a todo aquel que se enfrente con él: ¿qué hace esa roca ahí, suspendida sobre el mar? ¿está suspendida o es que está cayendo o elevándose? ¿Qué hace un castillo en esa roca? Se percibe una tensión no resuelta en el mismo, producto de las múltiples oposiciones presentes: sólido/líquido, estático/dinámico, pesado/ligero. Magritte nos obliga a salir del papel de cómodos espectadores y a involucrarnos con su obra.
martes, 15 de septiembre de 2009
Toscanito
Andrés Poggio, alias "Toscanito" fue un niño prodigio del cine argentino de la década del '40 que se hizo famoso con "Pelota de Trapo" (donde también actuó Armando Bó, posterior marido y director de todas las películas de la "Coca" Sarli). El argumento de esa peli es acerca de un pibe humilde y bien de barrio que tiene el sueño de ser el Maradona de la época (pero antes que éste incluso naciera). Con sus amigos tiene un equipo que se llama "Sacachispas" (del cual toma su nombre el club homónimo de Villa Soldati, fundado por Borocotó, el padre del generador del verbo "borocotear"...yo borocoteo, tu borocoteas, nosotros borocoteamos, todos nos hundimos....)
La primer película que ví de él fue "Pantalones Cortos". En ella se narra el rito de pasaje a la adultez que suponía para un niño de trece años el poder usar pantalones largos por primera vez (costumbre que vemos tan lejana como el uso de la corbata para ir a la universidad o de pelucas por parte de las chicas como era común en los '60). Con su estampa de petiso con soberbia bien arrabalera, Toscanito se "roba" la película (de grande robaría otras cosas, lo que le generó alguno que otro problema). Uno lo escucha y se imagina que así deben haber sido de chicos los dinosaurios tangueros de pelo teñido (o directamente bisoñe) que pululan por las milongas.
Si hubiera nacido en estos días, creo que Toscanito sería un pibe chorro y escucharía cumbia villera pero, como no es así, disfrutemos de su encuentro con Francisco Canaro, pope del tango de aquella época en el video que pueden ver aquí
domingo, 30 de agosto de 2009
Cojones
La transición española hacia la democracia, al igual que la nuestra, tuvo sus altibajos e intentos de retorno al status quo anterior. El más famoso de esos remezones fue el intento de golpe por parte del teniente coronel de la guardia civil Antonio Tejero el 23 de febrero de 1981. Acompañado de 200 guardias civiles, tomó por asalto el congreso de diputados cuando éste se encontraba en plena sesión de investidura del nuevo presidente de gobierno. Todo fue transmitido en directo por la Televisión Española.
Si no fuera por sus implicancias, por momentos el copamiento pareció una comedia de enredos. Una de las imagenes más famosas se produjo cuando el presidente saliente, Adolfo Suarez, se mantuvo sentado en su puesto cuando todos se habían tirado al suelo obedeciendo la orden de los golpistas en tal sentido, la cual fue reforzada por una ráfaga de balas. En el video, pueden apreciar también una excelente demostración de lo que la palabra "cojones" significa. Cuando éste arranca, luego de un plano general, se puede apreciar a dos personas sentadas en sus bancas: a la derecha, el ya nombrado Suarez y, a la izquierda, su vicepresidente, el Teniente General Manuel Gutierrez Mellado, un hombre cercano a los 70 años. Cuando Tejero irrumpe en el recinto, el viejo general se le va al humo a increparlo pidiendole explicaciones de lo que estaba haciendo. Ahí es cuando los guardias civiles tiran su ráfaga de metralleta y ordenan tirarse al suelo. El militar, lejos de impresionarse y obedecer, permanece con sus brazos en jarra como si las balas no fueron de plomo sino pompas de jabón. Tejero, de 49 años y 20 años menor, se dirige hacia él e intenta tirarlo al piso. Llega a colgarsele pero no puede tirar al anciano general, el que demuestra tener unos cojones mucho más grandes que los de él. El golpe termina fracasando ante la negativa del Rey a apoyarlo.
Si no fuera por sus implicancias, por momentos el copamiento pareció una comedia de enredos. Una de las imagenes más famosas se produjo cuando el presidente saliente, Adolfo Suarez, se mantuvo sentado en su puesto cuando todos se habían tirado al suelo obedeciendo la orden de los golpistas en tal sentido, la cual fue reforzada por una ráfaga de balas. En el video, pueden apreciar también una excelente demostración de lo que la palabra "cojones" significa. Cuando éste arranca, luego de un plano general, se puede apreciar a dos personas sentadas en sus bancas: a la derecha, el ya nombrado Suarez y, a la izquierda, su vicepresidente, el Teniente General Manuel Gutierrez Mellado, un hombre cercano a los 70 años. Cuando Tejero irrumpe en el recinto, el viejo general se le va al humo a increparlo pidiendole explicaciones de lo que estaba haciendo. Ahí es cuando los guardias civiles tiran su ráfaga de metralleta y ordenan tirarse al suelo. El militar, lejos de impresionarse y obedecer, permanece con sus brazos en jarra como si las balas no fueron de plomo sino pompas de jabón. Tejero, de 49 años y 20 años menor, se dirige hacia él e intenta tirarlo al piso. Llega a colgarsele pero no puede tirar al anciano general, el que demuestra tener unos cojones mucho más grandes que los de él. El golpe termina fracasando ante la negativa del Rey a apoyarlo.
sábado, 9 de mayo de 2009
Imaginando países que desaparecerán
Imaginen un país con nombre de chicle respetuoso, formado por 4 arrecifes de coral y 5 atolones ubicados en el medio del Pacífico.
Imaginen que ese país es, salvo el Vaticano, el menos habitado del planeta (su población equivale a la de 30 manzanas de un barrio de Buenos Aires como Almagro por ej.).
Imaginen que uno de los principales ingresos de ese país proviene de la propiedad de un dominio de internet (.tv). Los otros son la venta de sellos postales y monedas para coleccionistas, la de licencias de pesca y la ayuda internacional (por reconocer como país a Taiwan en vez de China continental, recibe del primero unos buenos dólares al año)
Bueno, vuestro sueño se hizo realidad. Con ustedes: Tuvalu

Ahora bien, el principal problema de este ejercicio de imaginación es que tiene fecha de vencimiento: Tuvalu se está hundiendo (o inundando sería más correcto decir). La altura media es de 1-2 metros sobre el nivel del mar y su punto más alto se encuentra a no más de 5 metros (subanse al techo de un colectivo y, parados, van a estar más alto).
A una media de 20 cms. de crecimiento del nivel del mar por década, calculen cuanto tiempo le queda a Tuvalu para desaparecer. Eso sin tener en cuenta que en caso de un tsunami como el del 2004, todo el país quedaría un par de metros debajo de la gran ola y aquellos que no tuvieran las escafandras listas se ahogarían.
Lamentablemente ya es tarde para los tuvaluanos, su destino es emigrar o sufrir el mismo que los habitantes de Hy Brazil (de "Las locas aventuras de Erik el Vikingo")
Imaginen que ese país es, salvo el Vaticano, el menos habitado del planeta (su población equivale a la de 30 manzanas de un barrio de Buenos Aires como Almagro por ej.).
Imaginen que uno de los principales ingresos de ese país proviene de la propiedad de un dominio de internet (.tv). Los otros son la venta de sellos postales y monedas para coleccionistas, la de licencias de pesca y la ayuda internacional (por reconocer como país a Taiwan en vez de China continental, recibe del primero unos buenos dólares al año)
Bueno, vuestro sueño se hizo realidad. Con ustedes: Tuvalu

Ahora bien, el principal problema de este ejercicio de imaginación es que tiene fecha de vencimiento: Tuvalu se está hundiendo (o inundando sería más correcto decir). La altura media es de 1-2 metros sobre el nivel del mar y su punto más alto se encuentra a no más de 5 metros (subanse al techo de un colectivo y, parados, van a estar más alto).
A una media de 20 cms. de crecimiento del nivel del mar por década, calculen cuanto tiempo le queda a Tuvalu para desaparecer. Eso sin tener en cuenta que en caso de un tsunami como el del 2004, todo el país quedaría un par de metros debajo de la gran ola y aquellos que no tuvieran las escafandras listas se ahogarían.
Lamentablemente ya es tarde para los tuvaluanos, su destino es emigrar o sufrir el mismo que los habitantes de Hy Brazil (de "Las locas aventuras de Erik el Vikingo")
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